
Descubre qué es la ira, por qué estallamos y cómo aprender a gestionarla con técnicas prácticas de la Terapia Cognitiva.

Psicóloga y Psicoterapeuta Cognitivo Conductual y Contextual. Fundadora de tupsicoenlinea.com
La ira es una emoción básica y completamente natural. A menudo pensamos que es una emoción "mala" que debemos reprimir, pero en realidad funciona como un sistema de alarma: nos avisa cuando percibimos una injusticia, cuando nos sentimos atacados o cuando sentimos que han cruzado nuestros límites.
El problema, por tanto, no es sentir ira. El problema aparece cuando esa emoción nos domina, nos hace reaccionar con demasiada intensidad y nos lleva a actuar de formas destructivas de las que luego nos arrepentimos.
Desde enfoques como la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) o la Terapia Cognitiva, hay una premisa clave: no son las situaciones las que nos enfadan, sino lo que pensamos sobre ellas.
Ejemplo práctico: Imagina que vas conduciendo hacia el trabajo y otro coche se te cruza de golpe saltándose un ceda el paso.
Como ves, el evento (el coche que se cruza) es exactamente el mismo en ambos casos. Es tu interpretación rígida y personalizada ("lo hace a propósito", "no tiene respeto") la que enciende la mecha de la rabia.
Para evitar que la ira tome el control de tus acciones, puedes aplicar estas tres estrategias básicas:
Aprender a gestionar las emociones lleva tiempo. Si sientes que la rabia salta con demasiada facilidad o está afectando a tu bienestar y tus relaciones, la terapia online es un espacio excelente para descubrir el origen de esos pensamientos y entrenar tu mente hacia la tranquilidad.