
¿Evitas situaciones por miedo o ansiedad? Descubre cómo la evitación alimenta tus temores y aprende a enfrentarlos paso a paso con la Terapia Cognitiva.

Psicóloga y Psicoterapeuta Cognitivo Conductual y Contextual. Fundadora de tupsicoenlinea.com
Es una reacción humana natural: si algo nos da miedo o nos genera ansiedad, intentamos huir de ello. Puede ser aplazar una conversación difícil, no ir a una fiesta para evitar conocer gente nueva, o posponer ir al médico por miedo a un diagnóstico. Cuando evitamos esa situación, sentimos un alivio inmediato. "¡Uf, qué peso me he quitado de encima!".
Sin embargo, este alivio es una ilusión temporal. En psicología sabemos que la evitación es el principal combustible de la ansiedad. Evitar te calma hoy, pero le envía un mensaje muy peligroso a tu cerebro: "Hiciste bien en huir, porque esa situación era realmente una amenaza insoportable". Así, el miedo no solo se mantiene, sino que se hace más grande, limitando cada vez más tu vida.
Desde la Terapia Cognitivo Conductual (TCC), trabajamos para romper este círculo vicioso. La evitación funciona como un "refuerzo negativo". Al escapar y sentir alivio, nos premiamos por no habernos enfrentado al problema, perdiendo la oportunidad de comprobar que, en realidad, éramos capaces de tolerar la incomodidad o que la situación no era tan catastrófica como imaginábamos.
Ejemplo práctico: Imagina que te invitan a un evento social donde no conoces a casi nadie y sientes mucha ansiedad social.
Enfrentarse a los miedos no significa saltar al vacío sin red, sino hacerlo de forma gradual e inteligente. Aquí tienes tres pasos para empezar:
Dejar de evitar requiere valentía y, muchas veces, acompañamiento. Si sientes que el miedo ha ido reduciendo tu mundo y hay cosas que has dejado de hacer por ansiedad, la terapia online te ofrece un entorno seguro para diseñar tu propio plan de afrontamiento y recuperar las riendas de tu vida.